Este instrumento está diseñado para ser usado en la suplementación segura de CO2 en invernaderos usando los gases de combustión del sistema de calefacción del mismo como fuente de CO2. El incremento en los niveles de dióxido de carbono acelerará el crecimiento, dado que el CO2 es el requerimiento principal para la fotosíntesis. Estos sistemas son comunes, pero generalmente no se monitorea la concentración de monóxido de carbono en los gases de combustión, creando una atmósfera potencialmente letal. El instrumento está programado para producir una advertencia a una concentración de 40 ppm de CO en los gases de combustión y automáticamente dejar el sistema fuera de operación a un nivel de 60 ppm según se requiera.
Además, el instrumento trata el problema de limitar la concentración de dióxido de carbono para evitar las elevadas tasas de crecimiento. El sistema consiste en una unidad de control en la sala de caldera que controlará una válvula de 3 vías en la emisión del quemador para dirigir los gases hacia el invernadero cuando sean seguros y necesarios. El monitoreo constante de la concentración dióxido de carbono y de la luz del día permite al sistema incrementar el dióxido de carbono cuando se necesita, pero permitiendo bajar el nivel en otras ocasiones.
El control electrónico y la conexión inalámbrica de datos hacen que el sistema sea extremadamente flexible y adaptable a la mayoría de las necesidades.
Si es requerido por normativa futura o diferentes regulaciones nacionales, los niveles de alarma y caída pueden ser fácilmente cambiados por el fabricante, pero el operador no puede ajustar estos niveles por razones de seguridad.